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Cuánto cuesta empezar con Amazon FBA en 2026: el presupuesto real

Casi todo el mundo se hace la misma pregunta antes de empezar: ¿con cuánto dinero puedo lanzar mi primer producto en Amazon FBA? La respuesta honesta es que no hay una cifra única, porque depende del producto que elijas, de cuántas unidades compres y de si importas de fuera de la UE o no. Lo que sí se puede hacer es desglosar todas las partidas, una por una, para que montes tu propio presupuesto con números tuyos y no con los de un vídeo de YouTube. Eso es lo que vas a encontrar aquí.

La partida que se lleva casi todo: la primera compra de mercancía

El coste del stock inicial es, con diferencia, la mayor parte de tu presupuesto. Y depende de dos variables que controlas tú: el precio por unidad que te da el proveedor y el número de unidades que pides.

La cantidad mínima de pedido, el famoso MOQ, es lo que suele disparar la cifra. Muchos fabricantes asiáticos piden 500 o 1000 unidades de arranque, aunque bastantes aceptan negociar a la baja en un primer pedido si les explicas que estás validando el producto. Si el coste unitario es bajo, un primer lote puede quedarse en unos pocos cientos de euros. Si eliges un producto voluminoso o técnico, te plantas en varios miles sin darte cuenta.

Antes del pedido grande vienen las muestras. No te las saltes. Pedir dos o tres muestras a proveedores distintos cuesta poco comparado con recibir 800 unidades defectuosas que nadie te va a comprar. Suma el precio de las muestras más el envío urgente, que casi siempre pesa más que el propio producto.

Regla práctica: no metas todo tu dinero en el primer pedido. Si tu presupuesto total es X, el stock inicial no debería llevarse más de la mitad. El resto lo vas a necesitar, y lo verás en las siguientes secciones.

  • Precio unitario multiplicado por unidades del primer lote
  • Muestras de dos o tres proveedores, con su envío
  • Coste del embalaje propio y del etiquetado, si el fabricante te lo cobra aparte

Transporte, aduana e IVA de importación

Si compras dentro de la Unión Europea, esta parte es sencilla: pagas el transporte y poco más. Si importas desde fuera de la UE, que es lo habitual, aparecen tres costes que mucha gente olvida al hacer sus cuentas.

El primero es el flete. Por avión es rápido y caro, por barco es lento y mucho más barato por kilo, pero tienes que contar semanas de tránsito. Para un primer lote pequeño, el aéreo suele compensar aunque duela, porque te permite validar antes.

El segundo son los aranceles. Dependen del código TARIC de tu producto y varían muchísimo según la categoría: hay artículos con arancel cero y otros con porcentajes considerables. Búscalo antes de comprar, no después.

El tercero es el IVA de importación, que se liquida en la aduana sobre el valor de la mercancía más el transporte más el arancel. Al tipo general le corresponde el 21 %. La buena noticia es que, si estás dado de alta y actúas como empresario, ese IVA te lo deduces en tu modelo 303. La mala es que lo tienes que adelantar, y ese dinero sale de tu bolsillo durante semanas o meses.

Añade también los honorarios del agente de aduanas y, casi siempre, un transporte final desde el puerto o el aeropuerto hasta el centro logístico de Amazon.

Los costes fijos de vender: cuenta, autónomo y papeles

Aquí las cifras son más previsibles, y eso ayuda.

La cuenta de vendedor Profesional en Amazon cuesta 39 € al mes sin IVA. Existe el plan Individual, que no tiene cuota mensual pero te cobra 0,99 € por cada artículo vendido. Si prevés vender más de unas cuarenta unidades al mes, el plan Profesional sale a cuenta, y además te da acceso a la publicidad y al Buy Box.

Para vender de forma habitual tienes que darte de alta como autónomo en Hacienda, con el modelo 036 o 037, y en el RETA. El alta en sí es gratuita. Lo que pagas es la cuota mensual de la Seguridad Social, aunque los nuevos autónomos pueden acogerse a la tarifa plana reducida durante el primer año si cumplen los requisitos. Comprueba en la Seguridad Social el importe vigente cuando te des de alta, porque estas condiciones cambian con cada reforma.

Añade una gestoría si no te ves liquidando IVA trimestral y presentando declaraciones tú solo. Es un gasto mensual pequeño que evita sustos.

Y los códigos de barras. Amazon pide un GTIN válido para crear la mayoría de fichas de producto, y lo limpio es comprarlo a GS1 España. Sí, hay quien compra códigos revendidos y baratos, pero te expones a que Amazon te bloquee el listado.

  • Cuenta de vendedor Profesional: 39 € al mes sin IVA
  • Alta en Hacienda y en el RETA, con la cuota mensual correspondiente
  • Códigos GTIN de GS1 España
  • Gestoría, opcional pero recomendable

Lo que Amazon te descuenta de cada venta

Estos costes no los pagas por adelantado, pero condicionan tu presupuesto porque determinan cuánto dinero vuelve a ti en cada pedido.

La comisión por recomendación es un porcentaje del precio de venta y depende de la categoría. En bastantes categorías se sitúa en el 15 %, pero hay excepciones por arriba y por abajo, así que consulta la tabla oficial de tu categoría concreta.

La tarifa de logística de FBA se calcula según el peso y las dimensiones del paquete una vez embalado. Aquí es donde muchos principiantes se estrellan: un producto ligeramente más grande puede saltar de tramo y comerse el margen entero. Mide y pesa la muestra antes de comprometerte con un pedido grande.

Luego está el almacenaje mensual, que se cobra por metro cúbico ocupado y sube en los meses de otoño. Si tu stock rota lento, esta partida crece. Y si se queda meses parado, aparecen los recargos por inventario antiguo.

Por último, las devoluciones. En algunas categorías el porcentaje de devolución es alto, y una devolución no es solo la venta que pierdes, es también producto que puede volver inservible.

Publicidad y colchón: el dinero que casi nadie presupuesta

Un producto nuevo en Amazon no vende solo. No tiene reseñas, no tiene historial y el algoritmo no lo conoce. Necesitas empujarlo con campañas de Amazon Ads durante las primeras semanas, y ese presupuesto sale de tu bolsillo cada día.

No hay una cifra estándar que valga para todos, porque el coste por clic varía enormemente entre categorías. Lo que sí puedes hacer es reservar una cantidad diaria que puedas sostener durante al menos un par de meses sin agobiarte, y aceptar que buena parte de ese dinero se va en aprender qué palabras clave funcionan.

Y ahora la partida más olvidada: el colchón de tesorería. Amazon te paga cada dos semanas, con retraso respecto a la venta. Si tu producto empieza a funcionar, tendrás que pedir el segundo lote antes de haber cobrado el primero. Sin dinero reservado para eso, te quedas sin stock justo cuando empezabas a coger tracción, pierdes posiciones y vuelves a empezar.

Reserva también algo para lo imprevisto: fotografías profesionales si las tuyas no dan la talla, un rediseño de embalaje, una inspección de calidad en fábrica o un lote que llega con un defecto que hay que solucionar.

  • Presupuesto diario de Amazon Ads para las primeras semanas
  • Fotografías y contenido de la ficha de producto
  • Reserva para el segundo pedido de mercancía
  • Margen para imprevistos de calidad o logística

Cómo montar tu presupuesto en lugar de copiar el de otro

La cifra que buscas no está en ningún artículo, está en tu hoja de cálculo. El método es siempre el mismo: eliges un producto candidato, pides precio real a un proveedor, calculas el coste de llevarlo hasta el almacén de Amazon, restas las comisiones y las tarifas de FBA y ves qué queda.

Si lo que queda es un margen delgado, no es que te falte presupuesto, es que ese producto no te sirve. Y eso es mucho mejor descubrirlo con una calculadora que con 800 unidades en un almacén.

Haz el ejercicio con tres o cuatro productos distintos antes de decidirte. Verás que los números cambian radicalmente entre unos y otros, y que a veces el producto aparentemente más caro deja mejor margen que el barato y voluminoso.

Empieza por un lote pequeño aunque el precio unitario sea peor. Pagar un poco más por unidad en el primer pedido es el precio de la información: sabrás si el producto se vende antes de comprometer todo tu dinero.

Preguntas frecuentes

¿Se puede empezar en Amazon FBA con menos de 1000 €?
Es posible si eliges un producto ligero, barato de fabricar y con un MOQ bajo, y si negocias un primer lote pequeño. Ahora bien, con ese presupuesto vas muy justo: te queda poco margen para publicidad y casi nada para reponer stock. Muchos vendedores que empiezan con muy poco capital se quedan sin inventario justo cuando el producto empieza a funcionar.
¿Tengo que darme de alta como autónomo antes de la primera venta?
Si vas a vender de forma habitual y con ánimo de lucro, sí. Necesitas el alta censal en Hacienda y el alta en el RETA. Además, sin estar dado de alta no puedes deducirte el IVA soportado ni el IVA de importación, con lo que todos tus costes suben un 21 % de forma efectiva. Consulta tu caso concreto con una gestoría.
¿Qué es más caro, el flete aéreo o el marítimo?
El aéreo es bastante más caro por kilo, pero llega en días en lugar de semanas y no exige un volumen mínimo grande. Para un primer lote de prueba suele compensar, porque validas el producto antes. Cuando el producto ya funciona y pides cantidades mayores, el marítimo baja mucho el coste por unidad.
¿Cuánto debería reservar para publicidad al lanzar?
No hay una cifra universal porque el coste por clic depende muchísimo de la categoría y de la competencia. Lo sensato es fijar un presupuesto diario que puedas mantener durante al menos ocho semanas sin poner en riesgo la reposición de stock, y revisarlo cada semana en función de los datos reales de tus campañas.