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Tarifas de logística de Amazon FBA en España explicadas: cuánto cobra Amazon por almacenar y enviar tu producto en 2026

La mayoría de los principiantes que abandonan Amazon no lo hacen porque nadie compre su producto. Lo hacen porque vendían con un margen que jamás existió. Entre la comisión por venta, la tarifa de gestión logística, el almacenamiento y media docena de conceptos que solo aparecen en el informe de pagos, la diferencia entre el precio de venta y lo que de verdad entra en tu cuenta es enorme. Aquí tienes el mapa completo de lo que Amazon te cobra cuando usas FBA en España, cómo se calcula cada partida y cómo comprobar tu margen real antes de pedir la primera caja al proveedor.

Qué te cobra Amazon exactamente cuando vendes con FBA

Cuando delegas la logística en Amazon, no pagas una tarifa: pagas un conjunto de tarifas que se activan en momentos distintos. Algunas son inevitables, otras dependen de lo bien que gestiones tu inventario, y hay unas cuantas que solo pagan los vendedores despistados.

Estos son los conceptos que verás en tu cuenta, ordenados por impacto real en el margen:

  • Cuota de suscripción del plan Pro de Seller Central, una cantidad fija mensual independiente de lo que vendas.
  • Comisión por venta o tarifa por referencia: un porcentaje del precio total que paga el cliente, con el envío incluido. En la mayoría de categorías ronda el 15 %, pero varía según la categoría y en algunas hay un mínimo por unidad.
  • Tarifa de gestión logística (fulfilment fee): un importe fijo por unidad enviada, que depende del tamaño y del peso del producto.
  • Tarifa de almacenamiento mensual: se calcula por el volumen que ocupa tu inventario en los centros logísticos y sube en los meses de campaña de Navidad.
  • Tarifa de almacenamiento prolongado, cuando tus unidades llevan demasiado tiempo cogiendo polvo.
  • Tarifas puntuales: retirada o eliminación de inventario, reetiquetado, devoluciones en determinadas categorías, envíos no planificados al centro logístico.
  • Y fuera de la factura de Amazon, pero dentro de tu margen: el coste del producto, el transporte hasta el almacén, los aranceles, el IVA de importación y la publicidad.

La tarifa de gestión logística: el tamaño manda, no el precio

Esta es la tarifa que más sorprende al principio, porque no tiene nada que ver con lo que cuesta tu producto. Amazon cobra por mover volumen y peso, así que un cargador de móvil de 8 € y otro de 25 € con el mismo embalaje pagan lo mismo. En el barato, la logística se come una parte del precio muy superior.

El cálculo funciona así. Amazon mide y pesa tu unidad ya empaquetada y la clasifica en un nivel de tamaño: sobre, paquete pequeño, paquete estándar y varios escalones de sobredimensionado. Dentro de cada nivel, la tarifa aumenta por tramos de peso. En los formatos grandes se aplica además el peso volumétrico, es decir, si tu producto es ligero pero abultado, pagas por el espacio que ocupa, no por lo que marca la balanza.

La consecuencia práctica es directa: unos milímetros de más pueden empujarte al siguiente nivel de tamaño y encarecer cada unidad para siempre. Antes de encargar el embalaje a tu proveedor, comprueba en qué escalón cae tu producto y si merece la pena ajustar la caja, quitar un relleno innecesario o enviarlo sin montar. Es uno de los pocos ahorros que consigues una vez y se repite en cada venta.

Los importes concretos de cada nivel cambian cada año y Amazon los publica en la tabla oficial de tarifas de Logística de Amazon para amazon.es. No te fíes de tablas copiadas en foros: mira la fuente y usa el dato del año en curso.

Almacenamiento: lo que pagas por tener stock quieto

El almacenamiento se factura por metro cúbico ocupado y por mes, y se calcula sobre el volumen medio de tu inventario durante ese mes. Hay dos cosas que debes saber de entrada.

La primera es que el último trimestre es más caro. De octubre a diciembre la tarifa por metro cúbico sube de forma notable porque el espacio en los centros logísticos es oro. Si planificas una reposición grande para la campaña de Navidad, ese sobrecoste tiene que estar en tus números.

La segunda es que el inventario que no rota acaba pagando un recargo. Amazon aplica una tarifa de almacenamiento prolongado a las unidades que llevan muchos meses en sus almacenes, y también penaliza el exceso de stock respecto a tu ritmo de ventas. Un producto que se vende despacio no solo inmoviliza tu dinero: encima te cobra alquiler.

Al otro extremo está el problema contrario. Amazon también cobra un recargo cuando envías con FBA manteniendo un nivel de inventario demasiado bajo para la demanda que tienes. Es decir, ni te pases de stock ni te quedes corto. Para un principiante, eso significa hacer pedidos modestos al principio y ajustar según las ventas reales, aunque el precio por unidad del proveedor sea algo peor.

Las partidas que se comen el margen sin que las veas

Hasta aquí, lo que aparece en las tablas. Ahora viene lo que descubres cuando abres el informe de pagos de tu primer mes.

Devoluciones. En categorías como moda o calzado, Amazon cobra una tarifa por gestionar las devoluciones. En el resto, aunque no haya tarifa específica, la devolución te cuesta igual: reembolsas el precio al cliente, la comisión por venta se te devuelve pero la gestión logística no siempre, y la unidad puede volver al almacén como no vendible.

Inventario no vendible. Lo que vuelve dañado o abierto se queda ahí hasta que pides su retirada o su eliminación, y las dos opciones tienen tarifa por unidad. Si tu producto es frágil o el embalaje es flojo, esta partida crece sin parar.

Llegada de la mercancía. El transporte desde el proveedor hasta el centro logístico de Amazon es tu problema, no el suyo. Si importas de fuera de la Unión Europea, suma el flete, los aranceles según el código arancelario de tu producto, la gestión aduanera y el IVA de importación. El IVA lo recuperas después vía el modelo 303, pero lo adelantas tú y tiene que estar en tu tesorería.

Etiquetado y preparación. Si envías unidades sin el código de barras correcto o sin la preparación que exige la categoría, Amazon lo hace por ti y te lo factura por unidad. Es dinero regalado: pídele al proveedor que lo haga en origen.

Publicidad. No es una tarifa logística, pero en la práctica es un coste fijo por venta. Un producto nuevo casi nunca vende sin campañas, y ese gasto tiene que caber dentro de tu margen desde el primer día.

Cómo calcular tu margen real antes de comprar nada

El orden correcto es este, y hay que hacerlo con el producto concreto que estás valorando, no con un promedio del sector.

Primero, fija el precio de venta al público que soportaría el mercado, mirando lo que cobran los tres o cuatro vendedores mejor posicionados de esa búsqueda. Segundo, réstale el IVA si vendes a particulares: ese dinero no es tuyo, lo ingresas en Hacienda. Trabaja siempre con el precio sin IVA.

Después resta, por unidad: la comisión por venta de tu categoría, la tarifa de gestión logística según el nivel de tamaño que le corresponda, la parte de almacenamiento que le toca según tu rotación prevista, el coste del producto puesto en el almacén de Amazon (fábrica, flete, aranceles, transporte interior) y una previsión de publicidad y devoluciones.

Lo que queda es tu beneficio por unidad. Divídelo entre el precio sin IVA y tienes el margen. Si sale muy justo, no hay hueco para un imprevisto, y en Amazon los imprevistos son la norma: una subida del flete, un competidor que baja el precio, un lote con más devoluciones de lo esperado.

Hacer esto a mano en una hoja de cálculo es posible, pero es donde se cometen los errores: se olvida el peso volumétrico, se usa una tarifa del año anterior, se calcula la comisión sobre el precio sin IVA cuando Amazon la aplica sobre el precio total. Por eso montamos la calculadora de SellerScale: metes el precio, las dimensiones, el peso y tu coste de compra, y te devuelve el margen real con las tarifas de amazon.es. Si el resultado no te convence, has ahorrado un pedido entero.

Cuatro decisiones que bajan tu factura logística

No puedes negociar las tarifas de Amazon, pero sí puedes elegir productos y embalajes que paguen menos. Estas son las palancas que de verdad mueven la aguja para alguien que empieza.

  • Evita el producto voluminoso y barato. Es la combinación que garantiza que la logística se lleve la mayor parte del precio. Busca artículos compactos, con buena relación entre valor y volumen.
  • Ajusta el embalaje al milímetro. Comprueba en qué nivel de tamaño cae tu unidad empaquetada y pregunta al proveedor si puede reducir la caja o enviar el producto plegado.
  • Pide poco y repón a menudo al principio. Pagas algo más por unidad, pero te ahorras almacenamiento prolongado y el riesgo de quedarte con stock que nadie quiere.
  • Valora FBM en productos pesados o de rotación lenta. Gestionar tú el envío es más trabajo, pero en ciertos formatos la cuenta sale mejor. Compara las dos opciones con números, no por intuición.

Preguntas frecuentes

¿Dónde consulto las tarifas exactas de FBA para amazon.es?
En la ayuda de Seller Central, en la página de tarifas de Logística de Amazon correspondiente a España. Ahí encontrarás la tabla de niveles de tamaño con la tarifa por unidad, las tarifas de almacenamiento mensual y los recargos. Revísala al menos una vez al año, porque Amazon actualiza los importes y suele comunicar los cambios con semanas de antelación.
¿Sale más barato FBA o gestionar los envíos yo mismo?
Depende del tamaño, del peso y de la rotación. En productos pequeños y ligeros que se venden bien, FBA es difícil de batir: incluye almacenaje, envío, atención al cliente y devoluciones, y además te da acceso a Prime. En artículos grandes, pesados o de venta lenta, hacerlo tú con un transportista propio puede dejarte más margen, siempre que cumplas los plazos de entrega que exige Amazon. La única forma de saberlo es calcular las dos opciones con tus cifras.
Si el cliente devuelve el producto, ¿recupero las tarifas?
La comisión por venta se te devuelve cuando reembolsas al cliente, pero la tarifa de gestión logística no siempre se recupera, y en algunas categorías Amazon cobra además una tarifa por procesar la devolución. A eso súmale que parte del producto devuelto puede quedar clasificado como no vendible. Por eso conviene meter un porcentaje de devoluciones en tu cálculo desde el principio, aunque sea una estimación prudente.
¿Las tarifas de Amazon llevan IVA?
Amazon te factura sus servicios y tú, como autónomo o sociedad dado de alta en Hacienda, declaras ese IVA en tu modelo 303 según el régimen que te corresponda. Lo importante para tu margen es que trabajes siempre con importes sin IVA, tanto en el precio de venta como en los costes, para no mezclar dinero que solo pasa por tu cuenta con dinero que es tuyo. Si tienes dudas sobre tu caso concreto, consúltalo con tu asesor fiscal.